26 de marzo de 2008

Alatriste

Ante la acumulación de ideas, artículos, comentarios y sugerencias que se me agolpaban en la cabeza, para ocupar este honorífico puesto de ser la entrada inicial que rompa el hielo en esta página, he optado por decidirme en base al libro que tengo entre mis manos últimamente, y en cuya lectura estoy sumergido (muy agradablemente por cierto): el último volúmen publicado hasta la fecha de la saga de las aventuras del capitán Alatriste.
Vaya por delante que soy fiel seguidor del autor de dicha saga, Arturo Pérez Reverte, tanto en su vertiente de escritor como en su vertiente de articulista, así que si alguien me encuentra tendencioso y poco imparcial tal vez haya algo de eso, no voy a ocultarlo, pero a fin de cuentas, ¿quién no es proclive a ensalzar la escritura de aquellos que le han hecho disfrutar con sus libros? y conste también que no con todos, pues ovejas negras haberlas haylas, pero bueno, el tema de este artículo es la saga del capitan Alatriste y no la prolífica obra del señor Reverte, a la cual puedo dedicarle otra entrada de esta página más adelante (prometido queda).
La saga de las aventuras del ya famoso capitán Alatriste consta hasta el momento de seis títulos:
El capitán Alatriste, Limpieza de sangre, El sol de Breda, El oro del rey, El caballero del jubón amarillo y Corsarios de Levante.
¿Y qué es lo que podemos encontrar en esta saga? se preguntará alguien tal vez. Pues para empezar son libros amenos y entretenidos, no resultan nada pesados de leer,(todo lo contrario), los argumentos no son nada farragosos ni tienen demasiados giros ni tramas enrevesadas, son típicas novelas de capa y espada, si es que eso puede catalogarse como género. Quien ya haya leído algo del autor encontrará la habitual prosa de Reverte, llana, directa, impactante, fresca y hasta un punto chulesca, pero mezclada a la vez con un grandísimo rigor histórico en todo lo referente a la época en que se producen los acontecimientos. Y aquí está el gran acierto a mi juicio del escritor y de la saga y el gran deleite que proporciona la lectura de estos libros: el hecho de que el autor se preocupa de exponer en detalle, explicar y hasta opinar sin dudarlo sobre hechos históricos constatados de aquellos años,con los cuales entrelaza el desarrollo de la ficción de las novelas. Cada libro se convierte en un fresco histórico inigualable, pues el autor se detiene concienzudamente (pero sin aburrir)en detallar la forma de vida de la época, las clases sociales, las formas de vestir, las costumbres,las ciudades, los acontecimientos etc. Y lo que es más difícil aún (tanto para escribirlo como para leerlo), el autor adopta un sinfín de términos de la época a la hora de las descripciones de los personajes y sus acciones, siendo un punto álgido de las mismas los numerosos lances de combate en los que se ven envueltos los protagonistas, y en los cuales me quito el sombrero (si lo llevara), ante las impresionantes descripciones de los duelos a espada, que aún desconociendo multitud de los términos empleados, hacen que te sientas dentro del combate mismo como si lo estuvieses viviendo.
En definitiva, y por abreviar, una serie de libros muy interesante y todos ellos altamente recomendables, que además pueden leerse por separado sin problema alguno, pues aunque se guarda un orden cronológico de hechos, y los personajes principales se repiten en los libros, las tramas de todos ellos son independientes y por ello pueden leerse en el orden que se quiera, sin que ello reste nada al conjunto final de la obra.